Comportamiento alimenticio del camarón marino

Introducción. 

Dentro de la estructura de costos del cultivo de camarón Litopenaeus vannamei, el alimento balanceado es el rubro más alto; por ello, cuando se elabora un protocolo de alimentación es muy importante tener el mayor conocimiento sobre el comportamiento alimenticio de esta especie. Lo primero que debemos tener en cuenta para alimentar camarones es buscar un alimento de buena calidad que sea bien aprovechado por su buena Atractabilidad, Palatabilidad y Digestibilidad, pero sobre todo que tenga buena estabilidad en el agua. También es importante el tamaño de los pellets de acuerdo con las partes bucales del camarón, pues cuando los pellets son más grandes que la cavidad bucal del camarón, es probable que lo rechace, desperdiciándose así la dosis de alimento. Existen un sinnúmero de estudios realizados sobre el comportamiento alimenticio del camarón marino; sin embargo, en el presente artículo vamos a revisar los resultados con aquellos que tengan que ver con las características de un buen alimento, saciedad, frecuencia de alimentación, métodos de alimentación, tamaño del camarón, etapas de muda, influencia de los niveles de oxígeno y temperatura.

CALIDAD DEL ALIMENTO BALANCEADO Y LA QUIMIORECEPCIÓN DEL CAMARÓN   

Las características más importantes de un alimento balanceado que influyen en el comportamiento alimenticio del camarón marino son: la Atractabilidad, Palatabilidad y Digestibilidad. Los camarones tienen visión pobre y olfatean con sus apéndices que están equipados con estructuras quimosensoriales capaces de identificar señales químicas en el agua. A la capacidad que tiene el alimento balanceado de atraer camarones de cierta distancia para que sea consumido se le conoce como Atractabilidad.

La secuencia quimosensorial de los camarones se inicia con la búsqueda de olores de los pellets (quimoatractantes) a través de las antenas y flagelos de las anténulas. Una vez que el camarón encuentra y agarra los pellets de alimento, termina el rol de los quimiorreceptores antenulares, para dar paso a los quimiorreceptores de los maxilípedos y mandíbulas (Figura 1), que al aceptar los pellets iniciaran el proceso de ingestión a través de la boca y el esófago donde incluso los pellets pueden ser rechazados si no tienen la palatabilidad adecuada. Por otro lado, cabe señalar que los atractantes más eficientes son aquellos productos que provienen de animales marinos como los de pescado (Harina y aceite), krill, calamar, algunos aminoácidos y aditivos sintético que, una vez en contacto con los sensores quimopalatantes de la boca del camarón procede la ingestión, para luego iniciar la digestión a través de la microflora del estómago.

 

Figura 1. Mapeo de sitios sensibles en apéndices del camarón marino con respecto a la habilidad quimo-sensorial que monitorea el olfato (Atractabilidad) y el gusto (Palatabilidad).

 

Figura 2.- Atractabilidad de las dietas experimentales expresado en segundos.
DR.- dieta de referencia. H.- Hidrolizado; Letras diferentes en las barras indican diferencias significativas con una P < 0.05 de acuerdo con la prueba de comparación de medias Tukey.
Ref.: Villareal-Cavazos, D. et al., 2017.

COMPORTAMIENTO ALIMENTICIO DEL CAMARÓN A DIFERENTES TEMPERATURAS

En este tema vale mencionar un estudio importante donde se evaluó el paso del alimento a través de los intestinos del camarón en condiciones de laboratorio (Ching & Limsuwan (2012), donde el consumo de alimento en bandejas de alimento se probó cuatro veces al día a diferentes temperaturas en un cultivo intensivo. Los resultados sugirieron que los camarones consumían alimento mucho más rápido cuando las temperaturas estaban por encima de 32 ° C. Sin embargo, se demostró que las bandejas de alimento pueden no ser una herramienta útil para el manejo del alimento cuando la temperatura es superior a 31 ° C, porque se consume todo el alimento incluso una hora después de la aplicación.

Tabla 1. Efecto de la temperatura en el comportamiento alimenticio del camarón blanco del pacífico.

En la tabla 1, se puede observar que, para la mayoría de los tratamientos, tomó solo cinco minutos observar inicialmente el alimento en los intestinos vacíos después de la ingestión del alimento, pero las diferencias significativas en la velocidad de digestión comenzaron a mostrarse más tarde. Por ejemplo, se necesitaron hasta 55 minutos a 24 ° C versus 20 minutos a 34 ° C para que los intestinos de los camarones se llenaran. Una vez que las heces comenzaron a excretarse, las diferencias aumentaron aún más, pues en este tiempo, la digestión aumentó a 105 minutos a 24 °C versus 35 minutos a 34 ° C.

COMPORTAMIENTO POSTALIMENTICIO DE LOS CAMARONES

Después de alimentarse los camarones inician un comportamiento de aseo corporal y como muchos crustáceos, tienen un patrón claro de rechazo al alimento, por ejemplo, se mueven alrededor del alimento, sin interactuar o levantan los pellets, pero sin mover sus partes bucales y finalmente los arrojan lejos de ellos. Además, los camarones son animales que se habitúan a comer en una determinada área.

REFERENCIAS

  • Ching, C.A. & C. Limsuwan. 2012. Temperature Effects Feeding Behavior of Pacific White Shrimp. Global Aquaculture Advocate May – June 2012. pp 32-33. 

  • Villareal-Cavazos, D. et al., 2017. Evaluación de la Atractabilidad, Palatabilidad y Consumo de Ingredientes en Alimentos Balanceados para el Camarón Blanco del Pacifico Litopenaeus vannamei. En: Cruz-Suárez, L.E., Ricque-Marie, D., Tapia-Salazar, M., Nieto-López, M.G., Villarreal-Cavazos, D. A., Gamboa-Delgado, J., López Acuña, L. M. y Galaviz-Espinoza, M. (Eds.), Investigación y Desarrollo en Nutrición Acuícola Universidad Autónoma de Nuevo León, San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México, pp.523-540. ISBN 978-607-27-0822-8.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir arriba